CIV y comisión presidencial unifican criterios técnicos para evaluación de habitabilidad de infraestructuras

En una sólida alianza institucional, el Colegio de Ingenieros de Venezuela, la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructuras, y asociaciones especializadas fijan los protocolos de seguridad, vocerías oficiales y metodologías de inspección tras los recientes terremotos en el país.

En respuesta a la contingencia generada por estos fenómenos naturales   en el territorio nacional, el Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) y la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructura, ofrecieron una rueda de prensa conjunta.

El encuentro tuvo como principal objetivo presentar un balance de las actividades realizadas hasta ahora, definir los criterios normativos para la catalogación de daños y delimitar las competencias profesionales y vocerías autorizadas que guiarán las próximas fases de la emergencia.

El Ing. Enzo Betancourt, presidente del Colegio de Ingenieros de Venezuela, en su intervención, agradeció el respaldo de los medios de comunicación en la difusión de información veraz, un factor que consideró crucial para disminuir la presión social y brindar tranquilidad a la ciudadanía.

«Ante una emergencia de esta magnitud, nuestra escala de valores como institución es inamovible: primero está el país, segundo la preservación de la vida humana y, posteriormente, los aspectos profesionales y de experticia técnica», afirmó el presidente del CIV.

De seguidas ratificó que el gremio forma parte activa de la Comisión Presidencial. Durante el acto, estuvo acompañado por el presidente de la Asamblea Nacional de Representantes del CIV, Ing. Félix Ojeda Oropeza y los miembros de la Junta Directiva Nacional del CIV, Arq.  José Gregorio Chacón, Ing. Daribel Ávila y el Ing. Rafael Argotti, quienes han estado al frente de la coordinación institucional.

Con el propósito de mantener una línea informativa responsable y evitar distorsiones que generen alarmas innecesarias, el Ing. Betancourt enfatizó que la institución ha centralizado sus declaraciones. En ese sentido, anunció que los únicos cuatro voceros institucionales autorizados para emitir declaraciones oficiales sobre este plan de contingencia por parte del CIV son: el propio Ing. Enzo Betancourt, el Arq. José Gregorio Chacón, el Ing. Rafael Argotti y el Ing. Félix Ojeda Oropeza.

Así mismo, advirtió sobre la rigurosidad con la que se debe abordar la evaluación de daños en las estructuras, señalando que este proceso no puede ser visto bajo ninguna circunstancia como una actividad a la ligera o «turismo de aventura». Betancourt recordó que cualquier actuación técnica está estrictamente regulada por la Ley de Ejercicio de la Ingeniería, Arquitectura y Profesiones Afines, ley que contempla severas sanciones para aquellos profesionales que actúen al margen de la normativa o sin la debida capacitación.

Para blindar la rigurosidad de los diagnósticos, el presidente del CIV informó que, si bien el colegio cuenta con sus respectivas sociedades, se ha designado a los especialistas de la Asociación Alconpat Venezuela como los asesores encargados de guiar de manera exclusiva el eje técnico del proceso. Para este ámbito estrictamente científico y metodológico, designó como únicos voceros autorizados a los ingenieros Alfredo Urich, presidente de Alconpat; Carlos Rodríguez y Carlos González, asegurando que se marchará bajo una sola línea técnica dictada por la Comisión Presidencial.

Por su parte,  el Ministro de Transporte y presidente de la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructuras, Ing. Francisco Garcés, destacó que esta comparecencia es el resultado de múltiples reuniones de trabajo previo, logrando articular un esfuerzo unificado que cuenta con el aval del CIV, el Ministerio de Vivienda y Hábitat, el Ministerio de Obras Públicas, Funvisis, el servicio de Ingeniería de las Fuerzas Armadas Nacionales y las principales facultades de ingeniería de las universidades del país.

El ministro ofreció un balance cuantitativo del despliegue en las regiones afectadas, reportando que hasta la fecha las comisiones técnicas han realizado un estimado de entre 5,000 y 6,000 inspecciones  en 7 estados del país. Este esfuerzo masivo ha sido posible gracias a las jornadas de inducción y adiestramiento técnico que el Colegio de Ingenieros de Venezuela  dictó de manera intensiva durante el pasado fin de semana para capacitar a los profesionales del área civil y estructural.

Explicó que el protocolo aplicado consiste en una metodología internacional de inspección visual. El objetivo primordial de este instrumento es determinar de forma inmediata si una edificación es habitable o no, garantizando el resguardo físico de sus ocupantes antes de proceder a análisis más complejos.

Como resultado de estas evaluaciones urbanas, las cuadrillas técnicas debidamente identificadas están implementando un sistema de señalización mediante tres etiquetas de colores:

Verde: Identifica que la estructura es totalmente habitable. Puede registrar daños cosméticos o menores, pero estos no comprometen la seguridad global del inmueble.

Amarillo: Determina un uso restringido. La edificación requiere una evaluación secundaria o la aplicación de medidas correctivas puntuales antes de ser ocupada plenamente.

Rojo: Declara la condición de no habitable debido a fallas estructurales graves que representan un peligro inminente para la vida.

El Ministro Francisco Garcés hizo una aclaratoria legal y profesional muy  importante: las credenciales de contingencia emitidas por el CIV en el marco de este evento, constituyen exclusivamente una habilitación para el acompañamiento en la evaluación visual. Por lo tanto, no deben confundirse con una certificación de competencias para la elaboración de proyectos de reparación estructural o cálculo sismorresistente.

Finalmente, la autoridad ministerial adelantó los pasos a seguir para las fases posteriores de la contingencia. Las estructuras que hayan sido marcadas con las etiquetas amarilla y roja entrarán en una etapa de evaluación profunda. Para ello, anunció que la Comisión de Normas Venezolanas se reunirá en los próximos días con el fin de establecer los lineamientos de ingeniería y procedimientos técnicos legales que regirán las obras de reforzamiento y reconstrucción, siempre bajo el estricto cumplimiento de los reglamentos vigentes y el código de ética del ejercicio profesional de la ingeniería.

Para el cierre de la jornada, se cedió la palabra al Ing. Alfredo Urich, presidente de la Asociación Alconpat Venezuela, quien en su condición de asesor técnico principal del proceso, expuso brevemente el enfoque científico que respalda las inspecciones en curso.

El Ing. Urich enfatizó que la evaluación de la habitabilidad tras un sismo no responde a criterios empíricos u opiniones aisladas, sino a protocolos internacionales de la ingeniería de patología y rehabilitación de estructuras. Destacó que el rol de Alconpat es proveer el soporte metodológico necesario para que el levantamiento de datos en campo sea preciso, sistemático y homologado en cada una de las regiones afectadas.

El especialista concluyó señalando que la prioridad inmediata del equipo técnico es garantizar que cada etiqueta colocada en las fachadas de los inmuebles responda fielmente a los formularios de diagnóstico visual analizados en los comités de expertos. Urich reiteró el compromiso de la asociación de guiar a los ingenieros inspectores en la correcta identificación de fallas críticas —como el agrietamiento en elementos nodales, corte en columnas o asentamientos—, asegurando que la rigurosidad científica sea el pilar que complemente las decisiones institucionales y gubernamentales orientadas a proteger a la población venezolana.

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