
Las refinerías estadounidenses están comprando la mayor cantidad de petróleo venezolano en casi una década, debido a la amenaza de incendios forestales que hay en Canadá podría poner en riesgo el suministro de crudo.
Las empresas de refinación ubicadas desde Texas hasta Luisiana «operan a plena capacidad» y las importaciones de petróleo venezolano están por llegar a los 804.000 barriles diarios, en los cargamentos que llegarán durante este mes, siendo el nivel más alto desde 2017, según los datos obtenidos por Bloomberg.
La mayor demanda de petróleo venezolano ha hecho que los precios en la costa estadounidense del Golfo de México tengan gran un impulso, puesto que en mayo, se negociaba con un descuento de US$15 por barril frente al Brent de ICE y ahora, el descuento ha disminuido cerca de los US$ 10.
Las refinerías estadounidenses recurren al petróleo venezolano para protegerse ante una posible interrupción del suministro de crudo por parte de Canadá, derivado de los incendios forestales en ese país.
En ese sentido, el calor y la sequía que pueden generarse tras los incendios obligan a que los trabajadores dejen sus espacios de trabajo, lo que conlleva a la reducción de la producción de crudo pesado e incluso, impedir el suministro de petróleo a las refinerías.
La mayor parte del petróleo venezolano es comercializada actualmente por las gigantes de materias primas Trafigura Group y Vitol Group.
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