El presidente chino, Xi Jinping, mantuvo hoy jueves conversaciones con su par estadounidense, Donald Trump, en el Gran Palacio del Pueblo en Beijing.
Transformaciones sin precedentes en el último siglo se están acelerando en todo el mundo y la situación internacional resulta cambiante y turbulenta, afirmó Xi.
«¿Podrán China y Estados Unidos superar la trampa de Tucídides y crear un nuevo paradigma en las relaciones entre grandes países? ¿Podremos afrontar juntos los retos globales y aportar una mayor estabilidad al mundo? ¿Podremos construir juntos un futuro prometedor para nuestras relaciones bilaterales en beneficio del bienestar de ambos pueblos y del futuro de la humanidad? Estas son las preguntas fundamentales para la historia, para el mundo y para los pueblos», afirmó Xi.
Estos son los desafíos de nuestra era, los cuales deben ser abordados de forma conjunta por los líderes de los grandes países, señaló el mandatario chino.
«Espero trabajar junto con usted para marcar el rumbo y conducir el gran barco de las relaciones China-Estados Unidos, a fin de hacer de 2026 un año histórico y emblemático que abra un nuevo capítulo en los vínculos bilaterales», manifestó Xi.
«He acordado con el presidente Trump una nueva visión para construir una relación de estabilidad estratégica constructiva entre China y Estados Unidos», afirmó Xi.
La nueva visión proporcionará orientación estratégica para las relaciones bilaterales durante los próximos tres años y más allá, y debería ser bien recibida por los pueblos de ambos países, así como por la comunidad internacional, puntualizó.
La «estabilidad estratégica constructiva» debe ser una estabilidad positiva con la cooperación como pilar fundamental, una estabilidad sólida con una competencia moderada, una estabilidad constante con diferencias manejables y una estabilidad duradera con promesas de paz, declaró el presidente chino.
La construcción de una relación de estabilidad estratégica constructiva entre China y Estados Unidos no debe ser un mero eslogan, sino una acción concreta emprendida por ambas partes hacia un mismo objetivo, precisó Xi.
El mandatario afirmó que los vínculos económicos entre China y Estados Unidos son, por naturaleza, mutuamente beneficiosos y de ganancia compartida. «Donde existan desacuerdos y fricciones, la consulta en pie de igualdad es la única opción correcta», aseveró.
Reveló, además, que los equipos económicos y comerciales de los dos países obtuvieron «resultados generalmente equilibrados y positivos» en la última ronda de conversaciones comerciales bilaterales celebrada el miércoles.
«Esta es una buena noticia para los pueblos de los dos países y para el mundo», dijo, e hizo un llamado a ambas partes para mantener el buen impulso que tanto esfuerzo ha costado crear.
Tras ratificar que China solo abrirá su puerta aún más, Xi destacó que las empresas estadounidenses están profundamente involucradas en la reforma y apertura de China, y que la parte estadounidense es bienvenida a fortalecer la cooperación de beneficio mutuo.
«Ambas partes deben implementar los importantes consensos que hemos alcanzado y aprovechar mejor los canales de comunicación en los ámbitos político, diplomático y militar», instó el líder chino.
Los dos países también deben ampliar los intercambios y la cooperación en áreas como economía y comercio, salud, agricultura, turismo, intercambios entre los pueblos y aplicación de la ley, agregó Xi.
Con respecto a la cuestión de Taiwan, Xi subrayó que es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos.
Si se maneja adecuadamente, la relación bilateral gozará de estabilidad general. De lo contrario, los dos países tendrán enfrentamientos e incluso conflictos, poniendo en grave peligro toda la relación, advirtió Xi, y urgió a Estados Unidos a extremar la precaución en el manejo de la cuestión de Taiwan.
Salvaguardar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwan es el principal denominador común entre China y Estados Unidos, destacó Xi, y enfatizó que la «independencia de Taiwan» y la paz en el Estrecho son tan incompatibles como el fuego y el agua.
Por su parte, Trump manifestó que para él constituye un gran honor realizar una visita de Estado a China, y calificó a Xi de gran líder y a China de gran país. «Tengo un enorme respeto por el presidente Xi y por el pueblo chino», declaró Trump.
El mandatario estadounidense expresó su disposición para trabajar junto con Xi a fin de fortalecer la comunicación y la cooperación, manejar adecuadamente las diferencias, hacer que la relación bilateral sea mejor que nunca y acoger un futuro fantástico.
Estados Unidos y China son los países más importantes y poderosos del mundo, y ambos presidentes pueden «hacer muchas cosas grandes y buenas por los dos países y por el mundo», señaló.
Trump alentó a los representantes de la comunidad empresarial estadounidense a ampliar la cooperación con China.
Ambos mandatarios intercambiaron puntos de vista sobre importantes temas internacionales y regionales, como la situación en Oriente Medio, la crisis en Ucrania y la península de Corea.
Asimismo, acordaron brindarse apoyo mutuo para organizar con éxito la Reunión de Líderes Económicos del APEC y la Cumbre del G20 de este año.



