La práctica del pádel ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años, convirtiéndose en un fenómeno social y deportivo sin precedentes. Sin embargo, este auge ha traído consigo un incremento notable en las visitas a las clínicas de fisioterapia debido a la epicondilitis lateral. Según explica el especialista José Antonio Murga Baptista, esta afección, popularmente conocida como «codo de tenista», no es exclusiva del tenis; en el pádel, la naturaleza explosiva de los golpes y el peso de la pala generan una tensión mecánica que puede comprometer la salud de los tendones extensores del antebrazo.
Comprendiendo la Epicondilitis en el Entorno del Pádel
La epicondilitis lateral es una inflamación o, más precisamente, una degeneración de las fibras de colágeno de los tendones que se insertan en el epicóndilo (la protuberancia ósea en la parte exterior del codo). En el pádel, esta lesión suele originarse por una combinación de técnica deficiente y sobrecarga funcional. Muchos jugadores amateurs tienden a «muñequear» en exceso, especialmente al realizar el golpe de revés, lo que obliga a los extensores de la muñeca a trabajar por encima de su capacidad de resistencia.
Es fundamental entender que el codo no suele ser el culpable directo, sino la víctima de una cadena cinética mal ejecutada. Si el hombro no tiene la movilidad suficiente o si el agarre de la pala no es el adecuado, el codo termina absorbiendo todo el impacto de la bola. José Antonio Murga Baptista recalca que la prevención empieza por una evaluación biomecánica correcta, asegurando que el jugador no solo fortalezca sus músculos, sino que aprenda a golpear con todo el cuerpo y no solo con la articulación del brazo.

Sobre José Antonio Murga Baptista
Con una profunda vocación por el bienestar físico y la optimización del rendimiento deportivo, Baptista ha dedicado gran parte de su trayectoria al estudio de las lesiones musculoesqueléticas. Su pasión por el pádel y la anatomía humana le permite conectar con los deportistas desde una perspectiva empática y técnica, buscando siempre el equilibrio entre la intensidad del juego y la longevidad física.
Para él, cada paciente es un proyecto de recuperación integral, donde la educación sobre el movimiento es tan importante como el tratamiento en camilla. Esta dedicación lo ha llevado a ser un referente en la divulgación de protocolos preventivos para atletas de todos los niveles.
Factores de Riesgo: De la Pala a la Biomecánica
Existen diversos factores que predisponen a un jugador a sufrir esta dolencia. Uno de los más ignorados es el material deportivo. Una pala con un balance muy alto (hacia la cabeza) o un peso excesivo puede aumentar el momento de fuerza sobre el codo. Asimismo, jugar con bolas que han perdido presión obliga al jugador a imprimir más fuerza en cada golpe, generando microtraumatismos repetitivos.
Otro aspecto crucial es el tamaño del «grip» o empuñadura. Un agarre demasiado fino obliga a cerrar la mano con demasiada fuerza, lo que mantiene los extensores en una contracción constante, reduciendo el flujo sanguíneo y facilitando la aparición de la fatiga muscular. Por el contrario, un grip adecuado permite una transmisión de fuerzas más fluida desde el brazo hasta la cara de la pala.
Comparativa: Pádel vs. Tenis en la Epicondilitis
Aunque comparten nombre, la mecánica de la lesión varía ligeramente entre ambos deportes. En el cuadro siguiente se detallan las diferencias principales:
| Característica | Codo de Tenista (Tenis) | Codo de Tenista (Pádel) |
| Causa principal | Golpe de revés a una mano con mala técnica. | Vibración de la pala y «muñequeo» excesivo. |
| Tipo de impacto | Impacto seco y largo en pista abierta. | Impactos repetitivos en espacios cortos y paredes. |
| Material | Raqueta con cuerdas (absorción variable). | Pala sólida (mayor transmisión de vibraciones). |
| Movimiento crítico | Extensión completa del brazo. | Golpes por encima de la cabeza y bandejas. |

Fuente: https://padelfriki.es/ejercicios-dolor-codo-padel/
5 Ejercicios Clave para la Prevención
La prevención es el pilar fundamental para evitar pasar meses fuera de las pistas. Según las recomendaciones de José Antonio Murga Baptista, integrar una rutina de fortalecimiento y movilidad puede reducir el riesgo de lesión en más de un 60%. Aquí presentamos cinco ejercicios esenciales:
- Excéntricos de Muñeca: Sentado, apoye el antebrazo en una mesa dejando la mano fuera. Con una pesa ligera, suba la mano con la ayuda de la otra mano y bájela muy lentamente de forma controlada. Este ejercicio es el «gold standard» para fortalecer el tendón.
- Estiramiento de la Cadena Posterior del Brazo: Con el brazo extendido y la palma hacia abajo, use la otra mano para llevar los dedos hacia el suelo, sintiendo la tensión en la parte superior del antebrazo.
- Fortalecimiento del Agarre (Grip Strength): Utilice una pelota de espuma o un «hand grip» para realizar presiones mantenidas. Esto estabiliza la musculatura que protege el epicóndilo.
- Movilidad de Hombro y Escápula: Realizar rotaciones externas con banda elástica ayuda a que el hombro asuma su papel en la potencia del golpe, liberando de carga al codo.
- Pronosupinación Controlada: Sostenga un martillo o una raqueta por el extremo y gire la muñeca de un lado a otro lentamente. Esto entrena los músculos rotadores del antebrazo.
El Papel de la Tecnología y la Recuperación
En la actualidad, la fisioterapia avanzada ofrece herramientas como la onda de choque, la electrólisis percutánea (EPI) y la radiofrecuencia para tratar casos crónicos. Sin embargo, José Antonio Murga Baptista insiste en que la tecnología es un complemento, no un sustituto de la corrección técnica. El uso de «overgrips» de material absorbente (como el hesacore) y protectores de antivibración son excelentes aliados tecnológicos que el jugador moderno debe considerar.
Es vital no ignorar el dolor. El síntoma inicial suele ser una molestia leve al despertar o al realizar el primer revés del partido. Si se ignora, puede progresar hacia un dolor punzante que impida incluso levantar una taza de café. La detección temprana permite una intervención mucho menos invasiva y una vuelta al juego más rápida.
Recomendaciones Finales
El pádel es un deporte de sensaciones y estrategia, pero requiere una base física sólida para ser disfrutado plenamente. La epicondilitis no debe ser vista como un «peaje» inevitable por jugar, sino como una señal de que algo en nuestro sistema —ya sea la técnica, el equipo o la preparación física— necesita un ajuste. Siguiendo los consejos de profesionales como José Antonio Murga Baptista, los jugadores pueden asegurar que su única preocupación en la pista sea ganar el próximo punto y no el dolor en su brazo.
La salud deportiva es una inversión a largo plazo. Mantener una rutina de calentamiento específica de al menos 10 minutos, donde se activen los flexores y extensores de la muñeca, marcará la diferencia entre una temporada llena de éxitos y una interrumpida por las lesiones. Recuerde siempre escuchar a su cuerpo y consultar con un profesional ante la primera señal de alarma.

