El 31 de este mes, cerca de 39 millones de personas elegirán al sucesor de Gustavo Petro en la presidencia de Colombia.
De acuerdo con lo que han venido reflejando las encuestas, estos comicios se dirimirán fundamentalmente entre el abanderado del Pacto Histórico (coalición actualmente en el poder) y Alianza por la Vida, Iván Cepeda, y los representantes de la derecha, Abelardo de la Espriella, por Defensores por la Patria, y Paloma Valencia, del Centro Democrático, del cuestionado expresidente Álvaro Uribe.
Como ha venido ocurriendo en la región, la confrontación será entre el progresismo y la extrema derecha que se ha venido levantando bajo el ala del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien no ha tenido reparos en intervenir en los procesos comiciales de algunos de nuestros países, amenazando con cortarles la “ayuda” de no inclinarse por sus preferidos.
Así ocurrió en el caso de las legislativas de Argentina y las presidenciales de Honduras. Todavía no lo ha hecho en Colombia, pero no debería extrañar que pasara en cualquier momento, sobre todo si la contienda llegara a extenderse a una segunda vuelta.
Sin embargo, en la actualidad, tal vez lo más importante es la violencia política existente en la vecina nación, que ya cobró la vida del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay el 11 de agosto de 2025 y apenas el sábado pasado dejó al menos 21 víctimas mortales, todas civiles, en un atentado terrorista ocurrido en el departamento del Cauca, así como las amenazas a varios de los candidatos.
El reto de Cepeda. Bajo este contexto, el senador Iván Cepeda, un filósofo de 63 años, quien introdujo la denuncia penal en contra del expresidente Álvaro Uribe que derivó en una condena penal el año pasado (luego fue revocada en segunda instancia), encabeza todas las encuestas hasta el momento, con porcentajes entre 35 y 44%, y se propone impedir el retorno de la derecha al poder.
“Estamos impulsando la Alianza por la vida, una coalición de fuerzas políticas y sociales distintas al Pacto Histórico para asegurar el triunfo en primera vuelta. Las encuestas nos muestran que es posible, pero evitamos el triunfalismo, para evitar que se cese en el empeño necesario para asegurar la victoria”, explica Luis Pérez Casas, un abogado que forma parte del equipo del candidato presidencial.
Agrega que “el mensaje más importante de la campaña es que su gobierno será el segundo progresista en la historia de Colombia, luego de más de dos siglos de República. El otro mensaje relevante es la lucha frontal contra la corrupción, creando un sistema nacional para combatir y superar la macrocorrupción”, añade el también defensor de los derechos humanos. El dirigente, quien acompaña a Cepeda en sus giras, explica que “estamos desarrollando la alianza por la vida en todo el país, con distintas fuerzas políticas y liderazgos sociales. Para ganar en primera vuelta, no lo lograremos solo como Pacto Histórico (la última encuesta establece que hoy Iván Cepeda cuenta con 44,3 % de intención de voto); facilita que lleguen más adhesiones a la campaña. Sin embargo, somos conscientes de los riesgos de fraude a través de los software del proceso electoral; por ello estamos llamando a los voluntarios que nos permitan tener un testigo por cada una de las más de 125,000 mesas de votación y abogados y abogadas en las más de 3.000 comisiones escrutadoras. Tenemos software y aplicaciones propias para prevenir cualquier intento de fraude. Conocemos y hemos padecido las políticas de Trump, reclamamos que se respete nuestra soberanía y que no se intente incidir en el resultado del proceso electoral”. Finalmente, Luis Pérez Casas dijo que “los planes para atentar contra la vida del candidato Iván Cepeda se han conocido y por ello el gobierno ha reforzado su protección”.
Una lideresa indígena opta por la vicepresidencia
Como su compañera de fórmula para la vicepresidencia, Iván Cepeda seleccionó a la lideresa indígena Aída Quilcué, a quien definió como una confluencia de “lo mejor de las tradiciones de resistencia y construcción de un país justo”.
De 53 años, nacida en el Cauca, Quilcué es una dirigente fundamental del Consejo Regional Indígena de ese departamento y senadora que ha destacado por la defensa de los derechos humanos, el territorio y el medio ambiente.
Su esposo, José Edwin Legarda, fue asesinado por el Ejército colombiano en 2008, precisamente durante la presidencia de Álvaro Uribe.
Aída Quilcué ha insistido en que, si bien su origen es indígena, su candidatura no está dirigida solamente a ese sector.
“El hecho de ser indígena no quiere decir que no pueda conversar con quienes no están de acuerdo con nosotros o no sean indígenas”, ha dicho.
También ha expresado que “es el tiempo de los pueblos, es el tiempo de las mujeres, porque las mujeres también hemos sido excluidas históricamente” y que aceptó acompañar a Iván Cepeda como su compañera de fórmula presidencial “porque era importante la representación de una mujer indígena, representando a los pueblos que han sido históricamente olvidados y discriminados”.
Valencia y de la Espriella buscan encabezar al derechismo
Los principales candidatos de la derecha para estas elecciones son Paloma Valencia, abogada y filósofa, senadora desde 2014 por el Centro Democrático, partido del expresidente Álvaro Uribe Vélez, y Abelardo de la Espriella, de Defensores de la Patria.
Ella, quien según recientes sondeos cuenta con una intención de voto entre 13 y 19,8%, ha prometido, entre otras cosas, que el muy cuestionado exmandatario, en cuyos mandatos cobraron auge los falsos positivos y ha sido acusado de múltiples violaciones a los derechos humanos, será su ministro de la Defensa.
El abogado Luis Pérez Casas sostiene que el exgobernante no debería ser postulado para el cargo, sino que “como lo ha dicho Iván Cepeda, en lugar de hacer política debería estar rindiendo cuentas ante la justicia por sus crímenes cometidos contra la humanidad”.
De la Espriella, a su vez, es un conocido abogado penalista, de extrema derecha, al igual que Valencia, quien según las encuestas cuenta con preferencias entre 21 y 21,5%.
Su campaña ha estado centrada en los ataques al gobierno de Gustavo Petro, pero hasta la propia Paloma Valencia lo ha acusado de que su equipo ha perpetrado ataques digitales en su contra en medio de la dura campaña que ambos libran por alcanzar a Cepeda.



